De alguna manera, los conflictos familiares insertos dentro de un marco político siempre han estado presentes en la obra de...

José Luis López Vázquez: de Madrid al cielo
Por Grace Morales
El 2 de noviembre murió José Luis López Vázquez a los 87 años de edad. Los medios sólo han reseñado lo popular que fue y la risa que causó, al representar mejor que nadie el prototipo de español bajito, acomplejado y en perpetuo estado de celo reprimido, persiguiendo suecas por las playas del subdesarrollismo franquista. Hubiera sido mejor decir, de entrada, que ha muerto el mejor actor español de la historia, su artista más versátil y complejo. Que la figura de López Vázquez va más allá de la de un cómico afortunado: es el actor por excelencia.
¡CHAMARTÍN NO ES HOLLYWOOD!
Don José Luis fue un actor vocacional, criado en los cines del centro de Madrid con las películas de Chaplin, Buster Keaton, Harold Lloyd y los Hermanos Marx. Desde muy joven se entregó a la escena, primero como meritorio: extra, decorador, pintor, figurinista, etc. Como actor, debutó en 1948 en el Teatro María Guerrero, en una adaptación de Dickens dirigida por Luis Escobar. Fue componente de las compañías más prestigiosas de la época, la de Conchita Montes y la de Alberto Closas. En 1951 debutó con un papelito en Esa pareja feliz, de Berlanga, lo que le permitió actuar de secundario en un buen número de películas.
LOPEZ VÁZQUEZ + BERLANGA + RAFAEL AZCONA
Sólo por haber sido el actor fetiche de Luis García Berlanga y Rafael Azcona merecería López Vázquez un lugar de honor en la cultura del siglo XX. Los dos comprendieron que estaban ante el artista que mejor podía encarnar el espíritu del español moderno: una figura risible por sus miedos y carencias pero profundamente trágica, cercada por un entorno socio-político hostil y contradictorio que rozaba el esperpento. En realidad, se trata de la definición de la españolidad desde los Reyes Godos...
— NOVIO A LA VISTA (Lus García Berlanga, 1953)
Deliciosa comedia de época, en la que un joven López Vázquez se rodea de una generación de actores irrepetibles, como Antonio Vico, Antonio Riquelme o Julia Caba Alba.
— LOS JUEVES, MILAGRO (Lus García Berlanga, 1957).
No podía ser otro que Don Fidel, un sacerdote pre-conciliar con sotana, teja y gafas redondas, en esta comedia terriblemente mutilada por la censura.
— EL PISITO (Marco Ferreri, 1958).
López Vázquez hizo su primer protagonista en esta historia triste y grotesca interpretando a Rodolfo, el eterno y ajado novio de Mari Carrillo, que sólo podrá tener piso si se casa con la anciana dueña de la pensión donde vive.
— EL COCHECITO (Marco Ferreri, 1960).
Alvarito (López Vázquez) es el marido de la nieta de Pepe Isbert, protagonista de esta película extraordinaria, aunque de final censurado: en realidad, el abuelo Don Anselmo, antes de huir en su coche de paralítico, no sólo ha robado a su familia, sino que los ha matado.
— PLÁCIDO (Lus García Berlanga, 1961).
Una de las creaciones más inolvidables de Don José Luis: Quintanilla, el despreciable pollopera que organiza los actos "Cene con un pobre", en ésta, a mi parecer, la mejor película de Berlanga.
— EL VERDUGO (Lus García Berlanga, 1963)
El verdugo se escribió, como otras muchas películas de Berlanga creadas por la prodigiosa imaginación de Rafael Azcona, para José Luis López Vázquez. Las presiones de la censura por un lado y la de los inversores italianos por otra hicieron que el papel protagonista fuera para Nino Manfredi. No obstante, José Luis apareció como secundario, haciendo de sastre. Berlanga recuerda cómo el actor improvisó un gesto memorable, fuera de guión y que asombró al director, cuando se puso a medir la cabeza del niño con una cinta métrica.
— ¡VIVAN LOS NOVIOS! (Lus García Berlanga, 1969).
Papel estelar para López Vázquez junto a la genial Laly Soldevilla, ahora en technicolor, haciendo un papel muy similar al del pobre hombre de El pisito: un tipo gris abrumado por las circunstancias, que sueña con escapar de su tristísimo destino de la mano de una joven turista sueca.
— LA ESCOPETA NACIONAL, PATRIMONIO NACIONAL y NACIONAL III (Lus García Berlanga, 1977, 1980, 1982)
El personaje de Luis José, el hijo del Marqués de Leguineche (Luis Escobar), es un trabajo formidable en esta trilogía acerca de la transformación de la sociedad —de latifundio autárquico a latifundio aperturista— y de los siete pecados capitales del español.
7 RAZONES POR LAS QUE JOSE LUIS LÓPEZ VÁZQUEZ PUEDE CALIFICARSE COMO EL MEJOR ACTOR DEL CINE ESPAÑOL
1. A lo largo de más de 200 películas ha interpretado los papeles más variopintos y sorprendentes: policía, científico, timador, chulo, espía, hombre-lobo, travesti, militar, asesino, monosabio, padrino búfalo, padre de Camilo Sesto... y hasta de señora. Incluso en los papeles más nefastos puso una nota de genio, salvando con su sola presencia películas muy malas. En esa labor estuvo acompañado de una estirpe de actores y actrices que, desgraciadamente, pasaron a mejor vida o están en fase de hacerlo.
2. Su expresión corporal era sublime. Unas veces podía ser desaforado en los gestos, bailar como un loco mientras bebía de un vaso y abrazaba a una actriz o abrir una puerta doble como nadie lo ha hecho, pero otras veces sólo la mirada de don José Luis valía por un guión.
3. En un tiempo en que el habla de los actores y la pronunciación de las palabras es algo que no tiene ningún valor, recordemos que López Vázquez tenía, además de una magnífica voz con innumerables registros, una exquisita declamación. Aunque estuviese hablando a gritos y muy deprisa.
4. La pasión con que se empleaba. A pesar de no tener siempre una criatura de Azcona para interpretar, se dejó la piel en cada español medio al que dio vida, bien fuese un señor decente, un vivalavirgen, una comparsa del músico de moda (Lola Flores, Manolo Escobar, Peret, Serrat, Karina, Los Pasos...) o un simple pretexto para sacar a su lado starlettes en paños menores.
5. La increíble identificación de un país entero durante décadas con su personaje de señor gris, obsesionado con el sexo, de fondo triste, envoltura corriente y casi ridícula.
6. Las colaboraciones con todos y cada uno de los directores más significativos del cine de su tiempo, desde Berlanga a Ferreri, pasando por Sáenz de Heredia, Rafael Gil, Lazaga, Ozores, Armiñan, Olea, Fernán Gómez, Forqué...
7. Por alguna razón, tuvo que hacer papeles dramáticos para que la crítica considerase que era actor y de los buenos, sobre todo desde que trabajó para Carlos Saura (Peppermint Frappé, La prima Angélica y El jardín de las delicias), pero no hubiera necesitado el espaldarazo intelectual: ya era inmenso como actor de comedia.
OBRAS DE JOSÉ LUIS LÓPEZ VÁZQUEZ INDISPENSABLES PARA CUALQUIER PERSONA DE BIEN
— Todas las mencionadas anteriormente, de Berlanga + Azcona + Ferreri.
— Atraco a las tres (José María Forqué 1962). Con toda seguridad, la mejor comedia de la historia del cine español.
— Las comedias de Ozores y Lazaga: Los tramposos, Operación Secretaria, ¡Cómo está el servicio!, Operación Cabaretera, Sabían demasiado, Chica para todo, Un vampiro para dos, Objetivo Bi-Ki-Ni...
— La gran familia (Fernando Palacios, 1962) y La familia y uno más (1965).
— La cabina (Antonio Mercero, 1972).
— Memorias del ángel caído (David Alonso y Fernando Cámara, 1997).
— Mi querida señorita (Jaime de Armiñan, 1971).
— Las sorprendentes películas de género inclasificable, entre la comedia negra, la intriga y el casi fantástico, como Black Story, Déle color al difunto, Manchas de sangre en un coche nuevo, Carta de amor de un asesino, Duerme, duerme mi amor o El elegido.
— El mediometraje para televisión Se vende un tranvía, dirigido por Luis García Berlanga (1959).
— La serie para televisión Este señor de negro (Antonio Mercero, 1975)
CURIOSIDADES QUE USTED QUIZÁS NO CONOZCA
— De haber podido hacer frente una productora española a los elevados derechos de El proceso de Kafka, podríamos haber visto a Don José Luis interpretando a Josef K., con guión de Azcona, trasladando el castillo de la novela a un balneario de Alhama de Aragón.
— Tamaño natural (Luis García Berlanga, 1970) fue pensada para José Luis López Vázquez. Como sucedió en El verdugo, esta vez le sustituyó Michel Piccoli como protagonista. El propio José Luis explicaba, en el libro-entrevista con Manuel Valencia (José Luis López Vázquez, confesiones de un pícaro, Mostra de Valencia, 2002), que con el actor francés aquella historia no se entendía, al ser éste un hombre bien plantado y atractivo, que nunca habría tenido la necesidad de encerrarse a vivir con una muñeca. Tres años después, Don José Luis tendría su propio Tamaño natural en el drama de Pedro Olea No es bueno que el hombre esté solo.
— Su debut como actor de cine pudo haber sido a principios de los años cuarenta, en una película de Rafael Gil, pero fue empresa imposible al no disponer Don José Luis de medios para adquirir o alquilar un esmoquin que se requería para el papel.
— El famoso anuncio de Retevisión de 1998 en el que salía de La Cabina para entrar en el desierto de las operadoras no fue su primer anuncio aprovechando el tirón del telefilm de Mercero. Su spot para promocionar las acciones de Telefónica ("¡Matilde, que he comprado telefónicas!") fue tan popular que hoy en día aún se siguen llamando "Matildes" a estas acciones.
|
por Beatriz Martínez De alguna manera, los conflictos familiares insertos dentro de un marco político siempre han estado presentes en la obra de... |
|
por Beatriz Martínez En los últimos tiempos se ha instaurado en el cine español un principio de abulia ciertamente inquietante. La... |
|
por Fausto Fernández Reconozco que siempre asisto al visionado de las películas de Miguel Ángel Lamata con todas las vibraciones... |
|
por Beatriz Martínez Fue a mediados de los años ochenta cuando John Woo redefinió en Hong Kong el significado del cine de acción... |
|
por John Tones Es absolutamente imposible no juzgar El libro de Eli sin posicionarse con respecto al contenido del libro que Eli ha... |