Jason Reitman - Una carrera de altos vuelos

 

REPORTAJE

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Jason Reitman - Una carrera de altos vuelos

Por Noel Ceballos

Ser hijo del director de Los cazafantasmas (1984) debería ser señal suficiente para saber que uno lleva el gen de la comedia en la sangre. Sin embargo, los tres largos que hasta el momento componen la carrera de Jason Reitman parecen empeñados en poner un contrapeso serio a las risas, ya sea en forma de crítica a la industria tabaquera, de embarazo adolescente o de ecos de la actual crisis económica. No en vano, este joven cineasta de Montreal ha sido encumbrado por la crítica internacional como el digno heredero de Billy Wilder o Frank Capra. ¿Exageración? ¿Exceso de entusiasmo? ¿O es probable que estos críticos hayan dado en el clavo por una vez?

COMIENZOS
Como es lógico, Reitman comenzó su carrera bajo la protección de su padre, haciendo pequeños papeles en algunas de sus películas y acompañándolo siempre que podía en la sala de montaje. El chico tuvo la oportunidad de poner en práctica todo lo aprendido con su primer corto, Operation, que financió con el dinero que había ganado vendiendo calendarios. Reitman consiguió estrenar su trabajo en la edición de 1998 del Festival de Sundance. Así daba comienzo una carrera como director, guionista, productor y actor de cortos que estuvo a punto de acabar cuando los productores de Colega, ¿dónde está mi coche? (2001) le propusieron hacerse con las riendas de su primer largo. Reitman, sintiendo que ese proyecto no era lo suyo, decidió esperar.

 

GRACIAS POR FUMAR 
En 2005, Reitman adaptó una novela del escritor satírico Christopher Buckley, cuyos derechos había comprado la Fox a mediados de los noventa con vistas a confeccionar un vehículo para Mel Gibson. Sin embargo, Jason Reitman tenía ideas diferentes para el proyecto: no sólo escribió el guión con cada uno de los intérpretes en mente, sino que envió una carta a cada uno con las razones por las que les consideraba geniales para el proyecto. La fortuna sonríe a los audaces: todos dijeron que sí a lo que finalmente se convertiría en la primera película de Reitman como director.

Se trata de una sátira moderadamente feroz sobre las relaciones de dependencia entre las diferentes parcelas de la Norteamérica industrial. Aaron Eckhart se sale como Nick Naylor, representante de una gigante tabaquera que intenta compaginar las malas artes de su empresa con su condición de padre ejemplar. Reitman no cargaba mucho las tintas en ningún tema controvertido, por lo que Gracias por fumar acabó gustando por igual a republicanos y conservadores, a militantes anti-humo y a fumadores empedernidos. Dato curioso: no vemos ni un solo cigarrillo encendido a lo largo de todo el metraje.

 

JUNO
«Todo empezó con una silla». Estas eran las primeras palabras de un guión destinado a propulsar las carreras de todos los implicados. Para empezar, la de su propia autora, Diablo Cody, periodista, escritora y bloguera (vale, también fue stripper durante algún tiempo), que pasó a convertirse en una de las personas más cool de Internet. Después, la de la actriz Ellen Page, quien encarnó con una convicción alucinante a la difícil protagonista imaginada por Cody (básicamente, Katherine Hepburn encerrada en el cuerpo de una adolescente embarazada). Y, por último, la de Jason Reitman, que llegó al proyecto cuando éste ya estaba empezado, pero supo convertirlo en el mayor fenómeno cultural de finales de 2007. Una vez más, Reitman trataba un tema delicado sin ofender a nadie: Juno decide descartar el aborto por razones personales muy al comienzo de la cinta, evitando así el previsible debate que, sin duda, todo el mundo estaba esperando. En lugar de eso, esta inusual comedia adolescente les ofreció una tierna historia de amor entre Ellen Page y el gran Michael Cera, un buen puñado de diálogos ingeniosos y a uno de los padres más chiflado del cine moderno (J.K. Simmons). Sus tres responsables principales fueron nominados al Oscar, pero solo la guionista se llevó el gato al agua.

 

PRODUCTOR Y OTROS TRABAJOS
Reitman fundó su propia compañía, Hard C Productions, en el año 2006. Su primer crédito como productor fue en Jennifer’s Body (2009), una comedia de terror adolescente basada en otro guión de Diablo Cody y protagonizada por una infernal Megan Fox. Sin embargo, el proyecto mimado de nuestro hombre (y uno de los más interesantes que hemos escuchado en mucho tiempo) se llama Banzai Shadowlands, una comedia con ninjas escrita por Rainn Wilson, el Dwight de la versión norteamericana de The Office. Reitman y Wilson se conocieron en el plató de Mi super ex-novia (2006), la hasta el momento última película dirigida por Ivan Reitman. Por fortuna, ambos hicieron tan buenas migas que Wilson invitó a nuestro hombre a dirigir un episodio de The Office, como también han hecho autores tan prestigiosos como Joss Whedon, Harold Ramis o J.J. Abrams. El resultado fue Local Ad, uno de los mejores de la cuarta temporada. Por desgracia, Reitman volvió para hacerse cargo de Frame Toby, considerado por los fans de la serie como uno de sus momentos más bajos... Pero quedémonos con lo bueno: el clímax de Local Ad, lleno de una poesía candorosa digna de Michel Gondry.

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