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J. Edgar (2011)

  • Dirección: Clint Eastwood
  • Intérpretes: Leonardo DiCaprio, Armie Hammer, Naomi Watts
  • Drama
  • 137 min.

Para fans de los biopics politizados

Lo mejor:
No es el típico biopic gracias a su punto de vista
Lo peor:
Aún así, no se deshace del todo del lastre genérico

información de la película

de qué va

Biografía de J. Edgar Hoover, director del FBI durante cincuenta años y hombre más temido de América durante décadas. Pero de puertas adentro tenía numerosos secretos y agendas ocultas.

el dato

Judi Dench se rompió un dedo filmando su anterior película, pero lo mantuvo en secreto para poder participar en "J. Edgar"

curiosidades

Charlize Theron y Amy Adams fueron consideradas para el papel de Helen Gandy.

Armie Hammer es el tataranieto del millonario Armand Hammer, vigilado durante décadas por Hoover por supuestas conexiones soviéticas.

ficha técnica

Intérpretes:
Leonardo DiCaprio, Armie Hammer, Naomi Watts
Título original:
J. Edgar
Director:
Clint Eastwood
Año de producción:
2011
Fecha de estreno:
27 de enero de 2012
Nacionalidad:
EE.UU.
Duración:
137 min.
Género:
Drama
Calificación moral:
Mayores 13 años
Distribuidora:
Warner
Web:
http://jedgarmovie.warnerbros.com/
+ Info en IMDB
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la crítica

  • Jordi Costa

    Clint Eastwood parece haber tomado el camino más difícil a la hora de afrontar la figura de J. Edgar Hoover: en lugar de someter a uno de los iconos más odiados de la reciente historia americana a un juicio feroz e inapelable, el cineasta construye la ilusión de proporcionar al personaje (esquivo, opaco y con más esqueletos en el armario que un castillo de novela gótica) la posibilidad de formular su propia apología, de contar su hipotética versión de una historia que transcurre en las cloacas del poder.

  • Carlos Marañón

    Quizá porque esto no es un biopic (biopolitic, deberíamos decir) al uso, sino una versión algo esquinada, como de francotirador, de un Clint Eastwood que cincela así de golpe, a través de la gama de mármoles grisáceos del director del FBI, su particular Monte Rushmore cinematográfico.

  • Ramón Balcells

    Aunque seguramente sea en el punto de vista de esa revisión histórica al pasado –contada en voz off por el propio Edgar- donde el cineasta encuentre su mayor logro: una atractiva e inusual reflexión sobre la ambigüedad y credibilidad de los relatos históricos, y a la vez sobre la ambiciosa y reprimida personalidad del personaje, en un diálogo final que, a mi parecer, se trata de la mejor y más emotiva escena del film.