Boletín de recomendaciones
Introduce tu dirección de correo electrónico y te enviaremos un email cada semana con el resumen de las mejores recomendaciones en Salas, Internet y DVD/Blu Ray.
Para amantes del cine de época oscarizable
Una mujer se hace pasar por hombre para encontrar trabajo y sobrevivir en la Irlanda del siglo XIX. Treinta años después de comenzar con la farsa comienza a sentirse atrapada por ella.
La película fue rodada enteramente en Irlanda.
Glenn Close enfermó de neumonía mientras hacía la película.
Glenn Close no solo protagoniza la película, sino que la co-escribe, prouce y escribe el tema principal.
Glenn Close ya interpretó el papel en una obra teatral a principios de los ochenta.


Atesora buen oficio y cuenta con dos grandes composiciones: Mia Wasikowska, fenomenal, un caudal de ternura, vida interior y electricidad exterior (después de las recientes “Restless” y “Jane Eyre”, qué duda cabe que es la estrella del año pasado), y el gran hallazgo, la revelación, Janet McTeer, que también encarna a una mujer oculta bajo la identidad de un varón.
Desde que me enteré de su existencia, parecía haber un solo motivo de interés en ella: Glenn Close dando vida a un hombre, el trabajador de un hotel, discreto y apocado que se desvive por su trabajo. Y sí, efectivamente, Albert Nobbs es muy poco más que Glenn Close, de la misma manera que La Dama de Hierro es casi nada más que Meryl Streep.
Si bien el guión no posee la fuerza como para crear un relato que destaque y acompañe el trabajo de los actores y de los técnicos, la labor realizada por cada una de las partes es muy bueno. El vestuario es impecable, no solo en la prolijidad y formalidad que cada una de las elecciones va presentando, sino porque son muchos los momentos en los que la belleza visual está centralizada en los diferentes trajes de los personajes, así como también expresan un estilo de vida y los pensamientos propios de ellos.