Accede Mi espacio
suscríbete al boletín

Crítica de 'Los del túnel', de Pepón Montero

19/01/2017-Crítica Crítica de 'Los del túnel', de Pepón Montero
Los del túnel, debut en el largometraje de Pepón Montero, es una comedia que tiene el riesgo de pasar inadvertida o simplemente ser catalogada como una comedia más dentro de la prolífera producción, dentro del género, del cine español, quizá el único que a lo largo de los años, con muchos altibajos, ha sido capaz de conectar ampliamente con el público. La película de Montero, sin embargo, resulta un tanto particular en muchos aspectos que la convierten en una extrañeza dentro de la producción cómica española, con una cierta irregularidad en su conjunto, pero que posee un toque diferente.

La premisa de arranque de Los del túnel es ya de por sí original: qué es lo que pasa con aquellos supervivientes de una tragedia. Aunque dentro de una realidad ficcional, uno no puede dejar de pensar en tantas y tantas películas de catástrofes, cuyo lógico final deja a sus personajes a salvo, con la vida por delante, pero sin que sepamos bien qué puede ser de ellos. Montero, junto a Juan Maidagán en el guion, se proponen indagar en ello. Y lo hacen a través de una serie de personajes que, tras sentir que han vuelto a nacer tras haber quedado atrapados en un túnel y haber salido del mismo, con tan solo uno muerto y otro en coma, se lanzan a conformar una comunión humana falsaria, con un buenrollismo que Montero se encarga, además, de mostrar más allá de la premisa: hay en ellos algo de representación de nuestra sociedad.



Pero, sobre todo, se centra en Toni (Arturo Valls), un hombre de clase media que busca la aprobación del grupo a toda costa sin encontrarla, algo que conlleva que se replantee su vida, los elementos sobre los que se ha sustentado. Valls entrega una interpretación sorprendente en tanto a que supone una suerte de condensación de un españolismo que no podemos evitar reconocer. Al igual que, cada uno en su papel, al resto de personajes. Pero será Toni el que vehicule la narración para, al final, en una secuencia en la que todo se desploma, descubramos que la felicidad que irradia el grupo es tan falsaria como, quizá, lo sea cualquier agrupación social.

La virtud de Montero en Los del túnel reside en entregar una comedia con ciertas pretensiones, como todo lo comentado anteriormente, pero sin olvidarse del género que se trata, mostrando una vis cómica inclasificable, verdaderamente original en muchos momentos, cuyo sentido de humor negro recorre de forma transversal la película. Con ideas magistrales junto a otras más comunes, la película sorprende en su ritmo, en su sequedad, en buscar la risa desde el interior de la trama con naturalidad, sin necesidad de recurrir a lo fácil. No, al menos, como base de la película.



Si bien es cierto que se podría haber pedido a Montero un poco más de ingenio a la hora de crear las imágenes, Los del túnel posee muy buenos momentos en cuanto a la construcción de las secuencias. No hay nada en general que llame poderosamente la atención, pero en este caso la corrección formal acaba operando de manera positiva para la película. La fotografía, de tonos apagados, algo sombría, apoya el humor negro que poco a poco va evolucionando hasta una eclosión final que, sin embargo, carece de toda estridencia: el humor de Los del túnel es más sutil de lo que parece. En definitiva, la película de Montero es una auténtica sorpresa que, desde la sencillez, nos entrega no solo una comedia muy entretenida, sino que también una mirada bastante amarga sobre nuestro presente social.

Israel Paredes

Top Cines

Recaudación de la última semana
Intervalos nubosos, soleado 63% Tomb Raider 1.166.000 €
Intervalos nubosos, soleado 58% La tribu 1.163.000 €
Intervalos nubosos, soleado 56% Gorrión rojo 696.000 €
Soleado 78% La forma del agua 610.000 €
Intervalos nubosos, soleado 46% Un pliegue en el tiempo 512.000 €
Intervalos nubosos, soleado 64% El hijo de Bigfoot 492.000 €
Intervalos nubosos, soleado 61% Sin rodeos 469.000 €