Reconozco que siempre asisto al visionado de las películas de Miguel Ángel Lamata con todas las vibraciones positivas para que me gusten sus comedias cazurras, zombis o guarriheavys. Le pongo todo el interés del mundo, y durante bastante rato de sus...
Hay bastantes cosas que pueden hacer a uno ponerse en guardia hacia esta película, pequeña (pese a su reparto principal), que parece apelar al sentimentalismo y la hipocondría de los espectadores. Lo primero es su coletilla de basada en hechos...
Sincero, y más que emotivo, homenaje a los cómicos de esta España mía, esta España nuestra, el debut en la dirección de Emilio Aragón (notable, todo hay que decirlo) supera a base de amor, verdad y un pulso (y una confianza...
Punto final a la trilogía de todo un fenómeno cultural, tanto en su canónica forma original literaria como en esta segunda vida cinematográfica, imaginada por el fallecido Stieg Larsson, la cinta de Daniel Alfredson completa (y mejora) su...
Cada nueva película de animación que nos llega, aunque sea con retraso como es este caso, supone un enorme paso adelante en lo que respecta a la factura técnica, al virtuosismo de su puesta en escena. Los dibus europeos no andan, para nada, a la zaga...
En Amor y muerte en Long Island, John Hurt y Luke Perry escenificaban una Muerte en Venecia con voluntad de ser más gay (dentro de la normalidad del cine seudoindie USA) que Visconti. Quiera o no su autor, la verdad es que este debut...
Retorno a la animación clásica bidimensional (aunque haya también la ayuda computerizada en algunos pasajes, como en ese barco de vapor que cruza el río) de la compañía de Walt Disney, este enésimo cuento de hadas vale m...
Si había que ponerle un pero a la oscarizada y taquillera (todo lo contrario de lo que está sucediendo ahora con Nine) Chicago, anterior musical de Rob Marshall, ese era la poca enjundia e inventiva cinematográfica que presentaba m...
Que alguien tan especial como es Michael Haneke se esté hartando de recoger premios a lo largo y ancho de Europa con este su último, y magistral, trabajo, no deja de tener una malvada segunda lectura a la cual no creo que sea ajeno el mismísimo autor...
Nadie, y servidor en primer culpable lugar, le restará méritos al trabajo de Vicente Aranda descalificándolo como el producto de un onanista viejo verde. Ya sabemos que él es el primero que está orgulloso de esta noble condición, y...