Celda 211

 

CRITICA

Imagen portada Celda 211

Celda 211

Lo + destacable de Celda 211

LO MEJOR:

El reparto.

LO PEOR:

Que en España, desgraciadamente, se produzcan y vean pocas películas así.

Un western entre rejas

4

Lo + destacable de Celda 211

LO MEJOR:

El reparto.

LO PEOR:

Que en España, desgraciadamente, se produzcan y vean pocas películas así.


Un espacio cerrado donde impera la supervivencia; un universo obstruido y gobernado por sus propias leyes, como el lejano oeste: la cárcel. Ahí se ambienta la cuarta película de Daniel Monzón, Celda 211: una cinta que explora los límites del subgénero penitenciario para escapar de sus propios tópicos, y que gracias a virtuosas incursiones del western en el tratamiento de los personajes, logra recrear en un lugar aislado una metáfora a escala del mundo exterior.
 
El director de El corazón del guerrero o La caja Kovak, partiendo de la novela homónima de Gandull y de la ola de motines que recorrió España en los años 80 (y por lo tanto, de una situación extrema), pone en escena no solo un elenco de emociones fuertes (tan raras en el cine hoy en día), sino además un juego de relaciones humanas que trasciende de su contexto para mostrarnos lo que se esconde en el lado opaco de cada uno de nosotros. Se trata, en el fondo, de una transposición del mito de la frontera: de la búsqueda imperiosa de oportunidades dentro de un territorio desconocido.
 
Otra cosa hace de esta película una cita imperdible: el estado de gracia de los actores. Apúntense para las quinielas de los Goya un brillante Luis Tosar que deja de ser Luis Tosar para convertirse en el recluta Malamadre: un personaje que escapa de la dicotomía del mal y el bien para convertirse en un ser humano lleno de matices. Y un recién llegado, el actor revelación Alberto Ammann: un apuesto joven que saca lo mejor de sí mismo para encubrirse y salvar el pellejo, haciendo un uso tremendamente hábil de su máscara. Sin dejar de lado al reparto formado por Antonio Resines, Marta Etura y Carlos Bardem, que aportan a la historia un potente calidoscopio de ramificaciones.
 
Eso es lo que le pedimos al cine: que no sea llano, que no nos aburra; que nos haga viajar lejos de nuestras abigarradas vidas de urbanitas occidentales. Que nos plantee hipótesis sobre cómo seríamos si estuviéramos en otra parte, en otra vida, en otro cuerpo. Como verdaderos jinetes solitarios, pioneros en el horizonte desconocido de la maldita celda 211.
 
A pesar de ello, sabemos que la cruda realidad del sistema termina por devolvernos a su propio engranaje... como en el final de la película.

 
2 comentarios / añadir comentario

COMENTARIOS


  • Enviado por Elrobel el Lun, 09/11/2009 - 12:37.
    Vi ayer la película

    Y la verdad es que salí gratamente sorprendido. Desde luego la mejor película española que he visto en mucho tiempo, con unos actores que a la vez han sidio muy bien escogidos (bien por el responsable de casting) y que después han hecho una labor interpretativa de muy alto nivel. Luis Tosar como siempre, el tio es un crack. Pero me ha sorprendido mucho Carlos Bardem, y después de verle en algún bar de la Latina, nunca pensé que diría que su actuación es muy buena (encima con acento y jerga colombiana). Alberto Ammann realmente lo hace muy bien también.

    Saludos

  • Enviado por waitsorcos el Jue, 29/10/2009 - 15:25.
    No es Emma Suárez

    Tenéis un pequeño fallo: la actriz Emma Suárez no aparece en esta película. Acabo de venir de verla en un pase de prensa en Salamanca y la actriz que aparece aquí es Marta Etura (bellísima y fantástica en su interpretación, aunque sale poquito).

    Por lo demás coincido con todo lo que pones en esta crítica. Es una película valiente, realista y arriesgada. Una gozada que espero tenga el éxito que se merece.

    Nos leemos.