Hace bien poco que hemos apagado la tele tras disfrutar de una gran gala de los Goya.
Año a año nuestro cine crece y crece, y nuestras galas crecen y crecen. Estupenda Eva Hache, estupendo ritmo y guión sin pretensiones pero con acierto y buen -y sano- humor.
¿Y ahora qué? Pues por delante tenemos otro año de buen cine español, pero antes tenemos la gran noche del año, la noche de los Oscar. Porque sí, los Goya molan, pero los Oscar son los Oscar, el espejo donde todos nos miramos.
Y aquí tenemos algunas razones / recomendaciones para no perdernos la gala... aunque nos den las tantas.
Porque, un año más, hay grandes películas finalistas pero no una clara favorita. ¿The Artist o La invención de Hugo? Emoción, intriga y dolor de barriga. Porque, salvo contadas excepciones, la gala es un lujazo en realización, producción y...



