El caballero oscuro

Añadir AÑADIR A "MIS PELÍCULAS"

CRÍTICA

El caballero oscuro

El caballero oscuro

Lo + destacable de El caballero oscuro

LO MEJOR: la secuencia inicial, la configuración del Joker y el toque neogótico.
LO PEOR: carece de pausas y sigue siendo confusa en las escenas de acción.

El triunfo del Joker

***--
Autor: Quim Casas

Me parece bien que se hable tanto del trabajo de Heath Ledger en la piel del Joker. Es su interpretación póstuma y el fallecido actor le confiere al villano eterno de la saga Batman el punto de auténtica demencia paranoica que Jack Nicholson, en su composición del mismo personaje para el Batman de Tim Burton, nos hurto en beneficio de la autoparodia. Pero no se trata de que Ledger haya dado la dimensión real del perverso personaje cuyos labios esbozan una trágica y permanente sonrisa como la de El hombre que ríe, de Victor Hugo. El Joker, sobre todo a partir del tratamiento otorgado por Alan Moore y Brian Bolland en el cómic La broma asesina, alcanzo su más sórdida dimensión antes de que Christopher Nolan y Ledger le hincaran el diente.

La segunda aproximación del realizador de Memento a la criatura batmaniana y sus habituales reversos, antagonistas y compañeros de fatigas (Joker, Gordon, Harvey Dent) se salda con un ritmo más trepidante que en Batman Begins, aunque prevalece, cómo no, el lado oscuro del personaje y ese plus de tragedia que los cómics de superhéroes han adquirido en los últimos tiempos en el cine y los tebeos.

Las secuencias de acción siguen siendo demasiado estáticas, fruto de la concepción de un Batman poco estilizado, de vestimenta pétrea, máscara rígida y movimientos más torpes, aunque los planos en los que sobrevuela Gotham City con su capa extendida son de enorme belleza. Los aspectos que atañen a la doble personalidad del justiciero enmascarado y al multimillonario Bruce Wayne, su carrusel de dudas éticas y amorosas y las acciones a ras de tierra del Joker —el atraco inicial es lo mejor rodado del film— nos sumergen una vez más, como han hecho Tim Burton, Frank Miller, Dave McKean o Jeph Loeb y Tim Sale, en la vertiente más desazonante del personaje. Vamos, que ser superhéroe sigue siendo una auténtica tragedia.