Hellboy II: El ejército dorado

REPORTAJE

It's Del Toro' Time

It's Del Toro' Time

It's Del Toro' Time

Por Marcel Barrena

El laberinto del fauno convirtió a Guillermo del Toro en uno de los directores más respetados del mundo.

Hoy, Guillermo del Toro ya tiene ese estatus en el que, directamente, puede hacer lo que le dé la real gana. El mega éxito de El orfanato (70 millones de dólares recaudados en todo el mundo), que él puso en pie, también lo avala. Si decidiera hacer un remake de Poli de guardería con Mark Hamill, Sean Young y animatronix lo haría y, a lo mejor, encontraría financiación por un tubo y la convertiría en una buena película. Al menos en una película con una arrolladora personalidad visual. Y es que hoy hay pocos, muy pocos, directores con el sello tan marcado como Del Toro. De esos que al ver una escena ya sabes quién la ha rodado: Almodóvar, Allen, Spielberg... y, en otra división, Tim Burton (si no es el director de simios, chocolates y diacepanes cantarines, vale), Kusturica e incluso Michael Bay (sus películas —excepto Transformers— no pueden ser peores —¡Arggg Pearl Harbour!— pero son reconocibles) son directores cuyo estilo es totalmente personalizado.

Guillermo del Toro pasó su juventud dirigiendo televisión en México y haciendo lo que más le gustaba: diseñar maquillaje. Aprendió de uno de los mejores, Dick Smith (El Exorcista y Oscar por Amadeus) y acabó montando su propia compañía.

¿Habéis visto sus libros de personajes y de bocetos de efectos de maquillaje? Debe ser un gustazo artístico trabajar con este hombre.

Pero, un buen día, decidió que era buena idea dirigir su primer largometraje y meter en él todo su imaginario para el maquillaje y por la belleza de lo grotesco. Y muchos otros también lo creyeron. Se llevó 21 premios, uno de ellos en Cannes, y un contrato —y luego muchos más— para su primera película en Hollywood.

Estos han sido, desde entonces, los pasos que han llevado a Guillermo del Toro a convertirse en el director de la mega producción más esperada de la década que se avecina. Guillermo del Toro, y su comunidad del anillo, ya caminan hacia la Tierra Media.

Cronos (1993)

21 premios, entre ellos, un especial en Cannes, 8 premios Ariel del cine mexicano, tres en Fantasporto y dos en Sitges. No estaba mal para empezar una carrera y, naturalmente, llamó la atención de los cazatalentos de Hollywood. Esos que cuando ven una buena película extranjera —generalmente de terror o fantástica— corren a hacer ofertas a su director para que dirijan en Hollywood otra película de género oscuro. Del Toro, Fresnadillo, Amenábar, Balagueró... todos tuvieron sus ofertas, mejores o peores, realistas o surrealistas.

Cronos es una excelente ópera prima con un gran Federico Luppi, que repitió en El espinazo del diablo. Una película con la personalidad de un veterano y con la mayoría de las señas de Del Toro. ¡Esos bichejos made in Del Toro!

Algunos creen que es una autor "gótico". Error. Del Toro es Del Toro.

Taquilla en Estados Unidos: 0,6 millones de dólares.


Mimic (1994)

El salto a Hollywood estaba cantando. El universo que Del Toro había creado en Cronos no había pasado desapercibido y la gran máquina del cine que es Hollywood siempre está al acecho de nuevos creadores. Son los mejores, quieren a los mejores y ficharon a Del Toro. El encargo fue adaptar la historia de Donald A. Wollheim y Del Toro impregnó en lo que podía haber sido sólo otra película con monstruos de los 90 su personal mundo visual. Experimentos, una mano que te empuja a un mundo oscuro, niños coleccionistas de huesos, un monstruo en el metro... Eran años monstruosos (The Relic, Mimic...) y Del Toro salió victorioso de una película que el tiempo ha dejado algo atrás (como a la añorada Mira Sorvino), pero que dio buenos números a Dimension Films y Miramax. Y, ya de paso, también dio dos secuelas para vídeo, de las que será mejor no hablar.

Fue una de las estrellas del Sitges 94 y es de esas películas que podríamos volver a ver.

Taquilla en España: 2,4 millones de euros.
Taquilla en Estados Unidos: 25 millones de dólares.


El espinazo del diablo (2001)

La incontrolada avalancha de películas con niños fantasma no le hizo ningún favor a una película que, como El laberinto del fauno, le daba una vuelta de tuerca (Henry James, ¡otra vez!) a la Guerra Civil española. De haberse estrenado 5 años antes hubiera sido un clásico al momento. La película tiene una puesta en escena muy poderosa, una factura universal para una historia muy spanish, o más bien dicho, cómo llevar una historia muy nuestra a un terreno y a un género universal. Para entendernos, podría ser un primer ensayo de El laberinto del fauno, David Martí y Monste Ribé, tipos con Oscar, debutaron en los efectos de maquillaje con Del Toro en esta película. Desconocemos si muchos entendieron por Hollywood Boulevard que un director mexicano hablara de la Guerra Civil española, "Todo queda en casa" pensaría más de uno. El espinazo del diablo es una película en la que los fantasmas (noticia) tienen sus motivos, una película viva sobre muertos y con mucha fuerza narrativa y visual y con tres grandes personajes, un Noriega que recuperaba su inquietante mirada de Tesis, el profesor Luppi y la pata palo Marisa Paredes

Taquilla en España: 3 millones de euros.
Taquilla en Estados Unidos: 0,7 millones de dólares.


Blade II (2002)

Su película más ligera pero no con eso una mala película. Blade II es un buen ejemplo de cómo manchar al personal de sangre sin ningún complejo y sin ningún miedo de defraudar a nadie. Del Toro mantenía bien su buen tipo y el de una saga que nunca dio más de sí. Otra vez,  y aunque a la película se le veía demasiado de "encargo", supo darle su coherencia visual romántica. De hecho, es la única que ha dirigido sin firmar el guión. La nefasta tercera parte mutiló el nombre de esta primera secuela que se convirtió en la película más taquillera de Del Toro, hasta ahora.

Blade II, sin más, es una de las mejores películas de vampiros de esta década, y con sólo mirarla ya se pueden ver las diferencias entre un "director autor", y un "director" o, lo que es lo mismo, las diferencias entre "poner la cámara" (Resident Evil) y "rodar" (Blade II). El mérito de Del Toro para con una secuela de vampiros fue tanto que incluso logró grandes críticas. Repito: "Vampiros" + "Secuela" = Buenas críticas. Eso tiene mérito.

Había un personaje llamado Chupa.

Por ahí aparecía Santiago Segura gritando "¡Torrente3!". El grito y su película se los podría haber ahorrado. Nota al pie: El primer Torrente es una gran comedia.

Taquilla en España: 8,4 millones de dólares.
Taquilla en Estados Unidos: 82 millones de dólares.
Taquilla mundial: 155 millones de dólares.


Hellboy (2004)

Quizá una película algo sobrevalorada y que su segunda parte mejora en look. Rodada en una República Checa ennuevayorkada, fue un buen experimento de producción, pero le película se veía un poco inacabada. Conseguir que Praga parezca Nueva York también tiene su mérito, sin duda Del Toro sabe jugar con las imágenes. Era difícil meterse en su juego si uno no conocía a los personajes y algunos de ellos podían tirar para atrás, sobre todo ese medio delfín y algún error de casting. Pese a ello, la gran realización de Del Toro y su vibrante puesta en escena llevaban al espectador dentro de una estética cómic poco usual y, de nuevo, muy personal. La elección de Ron Perlman y su caracterización de Hellboy fueron inmejorables y Del Toro se lució, junto con su equipo, en los diseños de maquillajes y de personajes, lo mejor de la película.

Seña de autor: otro monstruo en el metro.

Taquilla en España: 4,7 millones de dólares.
Taquilla en Estados Unidos: 59,6 millones de dólares.
Taquilla mundial: 99,3 millones de dólares.


El laberinto del fauno (2006)

Una película que todos habremos visto o que todos deberíamos ver. A los americanos les encantan esos libros de "100 libros que deberíamos leer antes de morir"; 100 películas, 100 discos... Pues bien, no sé en qué número, pero sin duda esta película deberíamos verla todos. Los que busquen un cuento de hadas, los que no entiendan el porqué de una ley de la Memoria Histórica... Como ese magnífico anuncio de Coca-Cola, "para nosotros, para todos".

Excepto el Oscar, con su fauno Del Toro lo ganó casi todo. 63 premios, 58 otras tantas nominaciones... Y tres Oscars, aunque él no se llevó el del mejor guión, premio que sí  metió entre sus siete Goya. Sólo le faltó un gran premio en un festival de primera, la película se presentó en Cannes, pero no consiguió la Palma y sí las mejores críticas del año en Estados Unidos.

El laberinto del fauno no sólo es su mejor película, es también una de las mejores películas de la historia del cine español. Quizá haya escépticos, pero el tiempo la pondrá en su sitio. ¿Top 10?

Es una de las películas de habla no inglesa más taquilleras del cine internacional.

Taquilla en España: 11,7 millones de dólares.
Taquilla en Estados Unidos: 37 millones de dólares.
Taquilla mundial: 87 millones de dólares.


Hellboy II: El ejército dorado (2008)

Con 72 millones de presupuesto, sólo 6 millones más cara que su primera parte, Hellboy II: El ejército dorado sigue siendo una superproducción barata en Hollywood, al menos en cuanto a su proyección. La película empezó muy fuerte en la taquilla y luego se adormeció, pero sus números no han sido malos, de hecho si los que logró su primera parte fueron suficientes como para rodar una secuela, estos ya lo son para la trilogía. Pero suficiente trabajo le viene encima al buen Guillermo.

Hellboy II: El ejército dorado es otro majestuoso ejercicio de dirección artística: ahora gran parte de la película se ha rodado en Hungría y los efectos especiales son abrumadores, buscando de nuevo la gran belleza de lo grotesco y con esas máscaras y maquillajes que tanto beben del Fauno. De hecho, David Martí y Montse Ribé, los diseñadores de maquillaje con Oscar de El laberinto del fauno, repiten con Del Toro en su primera gran producción americana. Aquí pueden tener su segunda nominación. Próxima parada: Ágora, de Amenábar.

Hellboy II: El ejército dorado es la nueva película de Guillermo Del Toro.

Taquilla en Estados Unidos provisional: 75 millones de dólares.
Taquilla mundial provisional: 100 millones de dólares.

Éste ha sido el camino como director de Guillermo del Toro hacia el que puede ser el proyecto más importante de su carrera: dirigir las dos partes de The Hobbit, un proyecto majestuoso y mastodóntico sólo al alcance de cuatro tipos, por su genio y por su savoir fair. Los hobbies ya están en marcha y los veremos en 2011 y en 2012. Bueno, seguramente lo veremos muchas veces, porque éstas tienen la pinta de ser de esas películas que no se olvidan.

Guillermo del Toro es uno de los grandes, y sólo tiene 44 años.

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