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Mamet se pone el cinturón
Por Marcel Barrena
David Mamet, dramaturgo con premio Pultizer, es una de las plumas más respetadas de Hollywood. Tras una carrera de éxitos como guionista (y alguna frustración por sus adaptaciones) estrena Cinturón rojo, su décimo largometraje como director. LA HISTORIA Mike Terry (Chiwetel Ejiofor) es un profesor de una academia de Jiu-Jitsu que jamás se ha subido a un ring para pelear. Su lucha está alejada del cuadrilátero y es la misma que la de cualquier familia, mantener su negocio y llegar a final de mes con la ayuda de su mujer (Alicia Braga). Una noche cualquiera sus vidas cambiarán para siempre y Terry subirá al ring para poder recuperar su honor y pagar sus deudas. Acompañan a Ejiofor (marido de Keira Knightley en Love Actually) en el submundo de la lucha y de sus intereses, Emily Mortimer (Match Point y pronto en Transsiberian), fijos en el cine de Mamet como Joe Mantegna, Rebecca Pigdeon o Ricky Ray y un sorprendentemente nada cómico Tim Allen.
CAMINO AL CINTURÓN ROJO "Lo principal del Jiu-Jitsu es que el entendimiento vencerá a la fuerza. Y aunque es filosófico, realmente es extraordinariamente práctico. No uses más fuerza de la que necesitas; el conocimiento conquistará a la fuerza". Y así es el cine de Mamet, como un fuerte golpe pese a sus bajos presupuestos.
En el Jiu-Jitsu brasileño el cinturón rojo es el de los grandes maestros. Pocos consiguen dominar la destreza del color que deja atrás al cinturón negro. David Mamet nos lo advierte: Cinturón rojo no es una película de artes marciales. Es una película sobre el honor, sobre como un hombre debe renunciar a lo que juró para salvar a los que quiere y sobre la gente que rodea la academia. Y así lo ve Ejiofor, "Cuando terminé de leer el guión sentí que tenía que empezar de nuevo, era mucho más complejo de lo que había pensado al principio". El fichaje del terrorista de Hijos de los hombres fue sencillo, "una noche estaba cenando con mi agente y en ese momento entró Chiwetel, y el agente dijo: 'Te voy a presentar al mejor actor del mundo'. Y yo dije: 'Ah, excelente'. Vi un par de películas de Chiwetel (Negocios ocultos y Pisando fuerte) y pensé en Henry Fonda, que siempre era sincero y sencillo. Chiwetel es igual". DIRECTOR DE COSTUMBRES "Hoy sólo hay dos guionistas cuyas palabras te dirán quién las ha escrito: Quentin Tarantino y David Mamet". Eso lo dice Roger Ebert, el crítico más respetado del mundo. Y no es para menos, y es que las películas de David Mamet, maestro del misterio, el azar, el dinero y las trampas —y sus giros—, tienen la fuerza del diálogo como bandera. Como la bandera de la que tanto le gusta hablar, la suya, la de Estados Unidos. Aunque no siempre felizmente. "En este país no hay ideas, no hay felicidad", le soltaba John Colicos a Jack Nicholson en El cartero siempre llama dos veces (1982), película ejemplo de la masculinidad —y harina— que impregna su obra. Mamet sabe que el ritmo de sus réplicas, repletas de una elegante dureza y efectivos impactos constituyen la esencia de sus guiones (no en vano dedicó a Harold Pinter su Glengarry Glen Rose. Éxito a cualquier precio), aunque él mismo defienda que cualquier buen guión puede funcionar sin diálogos. Pero en una película el guión no lo es todo, su máxima frustración en la industria han sido algunas adaptaciones que se han hecho de sus guiones.
Casado dos veces y con dos actrices, Mamet no ha dudado en confiar en ellas para protagonizar sus películas, en las que se han rodeado de una serie de actores más o menos fijos. William H. Macey, Joe Mantegna o Ricky Ray suelen repetir con el director. Su primera mujer, Lindsay Crouse, protagonizó Casa de juegos, y con su segunda esposa, la actriz y cantante Rebecca Pigdeon, ha construido un matrimonio muy avenido. Mientras él le ha compuesto varias de sus canciones, ella ha sido enfocada por Mamet tanto en sus películas (El último golpe, La trama, El caso Winslow, State and Main o Cinturón rojo) como en sus series, The Unit —serie que creó para la CBS— o el capítulo que dirigió para The Shield.
AJUSTÁNDOSE EL CINTURÓN (AZUL) La inmersión de Mamet en el proyecto no podía ser más profunda. Mamet, luchador en sus tiempos de púber y gran aficionado al judo, pasó cinco años entrenando con un maestro de jiu-jitsu y logró el cinturón azul de la especialidad. Esta experiencia le abrió los ojos a su nueva película, una película nacida por y para Mamet. "Es aterrador", dice Chiwetel Ejiofor. "Se le pone una mirada como de no andarse con tonterías y después se lanza. Le he visto abalanzarse y es fuerte. Y tiene mucha maña". Pero el director también se ajustó el cinturón en cuanto al presupuesto. Y es que en el Hollywood de nuestros días, hacer una película con menos de diez millones de presupuesto es hacer una pirueta al margen de los grandes estudios. Otro que tuvo que ajustarse el cinturón para participar en la película fue Tim Allen, y lo hizo por partida doble. Quien llegó a cobrar un millón de dólares por cada uno de los episodios de Un chapuzas en casa tuvo que olvidar su caché de antaño y controlar su incontinencia cómica para interpretar, casi por primera vez, un rol dramático.
¿AUTOR TAQUILLERO? La película, con un coste de siete millones de dólares, lleva recaudados poco más de dos en Estados Unidos. Cinturón rojo ha caído por KO en el combate con la taquilla, pero ha tenido plácidos asaltos con las críticas. Ebert, The New York Times o Variety han dado su beneplácito a una película en la que Chiwetel Ejiofor ha sido claro vencedor por puntos. El cine de Mamet no es un cine de grandes números. Con algo menos de seis millones de media recaudados por película, generalmente sus filmes como director no han recuperado en taquilla su inversión en presupuesto, aún así siempre consigue rodearse de grandes nombres. Es un director y guionista de prestigio, pero eso no va siempre ligado a la venda de entradas. Su mayor éxito en taquilla como director ha sido El último golpe (2001) con una tímida recaudación mundial de 28 millones de dólares. En su faceta de guionista los números han ido mejor, títulos como Veredicto final (1982) —5 nominaciones al Oscar—, Los intocables de Eliot Ness (1986), La cortina de humo (1997) o Hannibal (2001) tuvieron un gran recorrido comercial, muy por encima de los 23 millones de dólares de media que recaudaron sus guiones.
PREMIOS Dramaturgo consumado, David Mamet ganó el Pulitzer por la magnifica obra Glengarry Glen Ross, obra que él mismo se encargó de escribir para el cine con un reparto difícil de igualar: Al Pacino, Jack Lemmon, Ed Harris, Kevin Spacey y Alec Baldwin. Mamet tocó el cielo en el teatro pero en los premios cinematográficos no tiene mucha suerte. Pese a tener dos en Venecia por Casa de juegos (1987), los principales se le resisten. Ha sido candidato al Oscar por Veredicto final (1982) y por La cortina de humo (1997) y al Globo de Oro también por Casa de juegos. Pero en todas se fue de vacío, como en los premios del gremio de guionistas americano, que tras perderlo cuatro veces, en 2005 se le concedió un premio honorífico. Cinturón Rojo se estrena en España el 8 de agosto.
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