X-Files: Creer es la clave

REPORTAJE

Veremos si es clave

Veremos si es clave

Veremos si es clave

Por Marcel Barrena

Diez años después de la primera película se estrena X-Files: Creer es la clave. Y la 20th Century Fox debe creer mucho en este estreno ya que lo ha programado en la época de los blockbusters veraniegos. En Estados Unidos llega una semana después de Batman y en España coincide con Superagente 86 de película y, de refilón, con Hancock. Pero creeremos en el éxito de la película.

Chris Carter dirige la secuela de la entrega de Rob Bowman, director de algunos de los mejores episodios de la serie, y nos devuelve a la mejor pareja de la historia de la televisión, Fox y Dana, o a la un poco apartada Gillian Anderson y al de nuevo en forma David Duchovny gracias a la inteligentemente gamberra Californication. Ahora, los dos vuelven al papel de sus vidas y vuelven a girar la cabeza cuando alguien pronuncie "Agente Mulder", "Agente Scully". Un placer para los románticos.



En España Tele 5 emitió gran parte de los episodios de la mítica serie pero se olvidó de la última temporada. Y los fisgones que la compraron —por ser bien pensados— recordarán cómo terminó. Al resto decirles que mal, terminó mal.

Mulder desapareció durante casi toda la temporada y Robert Patrick (por siempre el Terminator de mercurio) no consiguió mantener el listón. Aún así, y haciendo algún equilibrio sobre la cuerda, la serie seguía funcionando y los últimos episodios fueron todo un espectáculo de medios de producción y de puesta en escena. Entonces... ¿por qué terminó mal? No en calidad, si no en consecuencias para la hermana de Mulder y ya, de paso, para toda la humanidad. "El Fumador", uno de los tipos más interesantes y misteriosos de la televisión de los 90, dejaba de fumar al aspirar un misil "aire-en su cara" y... el resto... pues el resto no mucho peor. Y es que estamos sentenciados amigos. Los alienígenas acabarán con nosotros en menos de 10 años.

Éste era el final de la serie. Ah, y lo digo como de pasada, Dana y Mulder tenían un hijo. Un bebé con habilidades a lo Hancock que ya las quisiéramos algunos.


Veremos si estos elementos vuelven en la película o los productores han optado por dejarlos a un lado y empezar desde cero, lo cual no gustará a los que estuvieron 10 años sentados en el sofá. Carter dice que han hecho la película pensando en todo el público, el adicto y el no adicto, y que mientras para unos va a ser una experiencia de sinergia, para otros será algo totalmente nuevo e independiente. "Todos queríamos algo nuevo, algo grande. No queríamos hacer una película mediocre para que la gente fuese a verla por nostalgia", dice Duchovny. Creerlos es clave.

Lo que sí que veremos va a ser a un Mulder barbudo. No os lo perdáis en nuestra galería de vídeos; seguro que los efectos especiales superan a los de maquillaje.

Un Mulder que deberá seguir creyendo para encontrar su camino, un camino siempre marcado por ese póster en la pared. El quiero creer. Él quiere creer. Y lo hará acompañado de la bella y bajita Dana Scully, la lógica serenidad de la ciencia, en una trama que se ha escondido bajo llave, pero a través de su ranura se han colado algunos detalles, que no llegan ni a spoilers, sobre que todo gira en torno a la desaparición de un grupo de mujeres.

"Queremos que os muráis de miedo", suelta Chris Carter. ¿Veremos ovnis? ¿Veremos a Skinner?  Lo que sí que veremos será a un nuevo fichaje, la siempre elegante y glamourosa Amanda Pitt, la mejor directora de Network que ha dado la televisión. ¡Todos a ver Studio 60!

David Duchovny, ahora triunfando y polemizando en la interesantísima serie Californication (en la primera secuencia recibía una felación de una monja onírica, o sea, que todos vais a pinchar aquí) dice que el motivo por el que no se han revelado detalles de la película es por "ofrecer al público una experiencia sorprendente, algo difícil de lograr mediante el lanzamiento de tráilers de la película".

"Siempre fui consciente de que se trata de algo único y precioso, algo que no ocurre a menudo y todos nos sentimos muy afortunados. A pesar de las frustraciones y el cansancio, siempre he estado agradecida de alguna forma y la idea de volver a reunirnos todos siempre me ha gustado", dice Gillian Anderson. Por cierto, consternación global al enterarnos de que los productores del show querían para el papel de Dana Scully, en primera opción, a... prrrr (tambores)... ¡Pamela Anderson!

Todo el equipo nos promete una buena película llena de emociones. Sin duda las habrá. Ahora bien, y perdonad el poco ingenio, pero si uno está viendo Expediente X sabe muy bien que la última emoción que sentirá será aquella relacionada con una "X", al menos entre los despachos del FBI. O sea, que no estamos en Californication, y para el fin de los fetichistas nada mejor que este comentario de Scully: "David es un hermano para mí". Eso sí, son papás.

¿Una tercera parte?

"X-Files ya es una serie por sí misma”. "Si surge un buen proyecto"... No hace falta darle muchas vueltas. Como todo en la vida de Hollywood si la película supera los 100 millones en Estados Unidos, tarde o temprano, habrá una tercera parte. Que así sea.