Vídeo tributo. Otra joya de TCM.
Capítulo 1: Leonardo DiCaprio.
Especial erótico
Repasa los momentos más calientes de nuestro VIDEOMAGAZINE.
Compositor: Jeff Beal
Sello: Lakeshore Records
Al hilo de su colaboración en Pollock, el debut tras la cámara de Ed Harris, el actor se refería al compositor de su ópera prima, Jeff Beal, destacando que "tiene inteligencia, humanidad, audacia y una misteriosa habilidad para escuchar los sonidos que rezuman en cada poro de la historia. El tío hizo magia para mí. Y además es un caballero". No es de extrañar que con tan buen balance tras su primera experiencia compartida, Harris haya vuelto a contar con él para su segundo proyecto como director, Appaloosa, un western atípico en el que se ha rodeado de un reparto espectacular. Ganador de tres premios Emmy (por su trabajo en las series Monk, Pesadillas de Stephen King y The Company) y autor de la música de otras teleseries de éxito como Roma, Betty la Fea o Carnivàle, la trayectoria de Beal ha transcurrido en los últimos quince años por todo tipo de proyectos teatrales y televisivos. Ecléctico y multidisciplinar, en sus trabajos se ha caracterizado siempre por mezclar lenguajes como el jazz, la música clásica, la contemporánea, la electrónica y las músicas del mundo. Esa heterogeneidad se refleja en su último trabajo, el magnífico score que ha firmado para Appaloosa, donde realiza guiños muy personales a las piezas más abstractas que Morricone construyó para definir el spaghetti-western, y a títulos recientes del género como Cabalga con el diablo (de Mychael Danna), Maverick (de Randy Newman) o El tren de las 3:10 (de Marco Beltrami). El compacto arranca con Appaloosa main theme, una melodía épica tejida en torno a siete notas que reaparecerán vestidas de mil maneras diferentes en el resto del score, con tonos en clave de jazz como en New city marshall o Hitch rides, o de corte surrealista como en Shootout at Rio Seco. La partitura discurre por muy divergentes caminos, con espacio para un delicado romanticismo abstracto con el que define maravillosamente al personaje de Renée Zellweger (Allison French) mediante el violín o el estupendo Ballad of Rio Seco, piezas de intensa acción (The indian attack o la primera mitad de Bragg is captured), y cortes intimistas y relajados (Cole ponders). Además se incluyen dos temas inesperados al final del compacto: por una parte Ain't nothin' like a friend, de Donald Rubinstein (una pieza con Dylan en la memoria que ni siquiera suena en el film) y You'll never leave my heart, coescrita por Harris y Beal donde el actor/director se arranca a cantar deparándonos una curiosa tonada country. Épica, oscuridad y romanticismo encuentran su momento en un álbum sorprendente, donde la Hollywood Studio Symphony Orchestra se hace cargo de instrumentos tradicionales del western como el banjo, la mandolina o el dulcémele, y los engarza con guitarras españolas, piano, bajo, trompeta, violines, percusión y chelos, para aportar una nueva mirada a un género que no para de darnos gratísimas sorpresas últimamente. César Combarros
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