Os invitamos a la premiere en Madrid con la presencia de Will Smith.
«Una familia con clase». ¡Y suena muy bien!
Especial erótico
Repasa los momentos más calientes de nuestro VIDEOMAGAZINE.
Compositor: Mark Snow
Sello: Decca
"Ésta es, ante todo, una historia de amor; con pinceladas religiosas y espirituales, pero no olvides lo que es". Esa frase, breve y concisa, fue la única línea de trabajo que Chris Carter, el cerebro detrás del universo de Expediente X, le marcó a su compositor de cabecera, Mark Snow, para crear el score de la secuela cinematográfica de la serie. Neoyorquino y compañero de correrías juveniles de Michael Kamen, Snow debutó a mediados de los 70 en la teleserie Starsky y Hutch y desde entonces ha acaparado catorce nominaciones a los premios Emmy sin recompensa (siete de ellas por su trabajo ilustrando con sonidos las andanzas de Mulder y Scully). Quince años después de la emisión del piloto, cuando ha pasado una década desde la primera adaptación al cine de la serie (Expendiente X. Enfréntate al futuro) y seis años desde la emisión del último episodio rodado para televisión, Mark Snow se ha visto obligado a renovarse o morir en la construcción de la banda sonora. El álbum reúne diferentes fuentes sonoras, ensambladas a la perfección por Alan Meyerson, el técnico de mezclas que ha logrado la prodigiosa homogeneidad de la música del nuevo Batman, compuesta al alimón por Zimmer y Newton Howard. En X-Files: Creer es la clave tenía el reto de cohesionar los sonidos del viejo sintetizador casero de Snow con la interpretación del centenar de miembros de la Hollywood Studio Symphony, las sesiones individuales de un percusionista, la aportación de un niño soprano en los coros de la majestuosa The surgery, y la notable intervención de una segunda orquesta, especializada en creaciones atonales, cuyos tejidos atmosféricos envuelven gran parte de los 71 minutos del compacto, fundamentalmente en la segunda mitad del álbum. Snow no se limita a construir melodías para sus personajes, sino que se decanta por ilustrar secuencias apostando por un cuidado equilibrio entre melodías románticas (Ybara the strange o Good luck), cortes de acción y suspense (The trip to DC o Girl in the box) y piezas sustentadas en la combinación de ruidos (Seizure, The preparation o Tranquilized). Muy interesante resulta la recuperación que realiza del tema central de la serie, esas seis notas sencillas, sin apenas adornos, que ya forman parte del imaginario colectivo de la historia de la televisión. En este score, Snow recupera esa tonada en contadas ocasiones, algunas de ellas sin siquiera utilizar las seis notas que la componen (aún así es perfectamente reconocible), en momentos muy concretos de Looking for Fox y Box them, además del precioso cierre de Home again. La mejor aportación sobre esa melodía la realiza el dúo británico UNKLE, que con la ayuda del propio Snow reviste la legendaria música con halos electrónicos y clásicos que funcionan a la perfección, con momentos estelares de la sección de cuerda que dejan paso a poderosas bases rítmicas. De esa formación se incluye además su sencillo Broken, extraído de su álbum War stories, y el disco se cierra con la innecesaria aportación del rapero norteamericano Xzibit, que participa como actor en el film y que canta Dying 2 live, un tema que a todas luces sobra en este disco. César Combarros
Recibe cada semana toda la actualidad cinematográfica en tu correo
Aviso legal